Quise escribir un artículo sobre las Convivencias Lúdicas BSK Septiembre 2007 a los pocos días de haber acabado pero he preferido demorarlo un poco y ahora que se cumple justo una semana desde su finalización creo que se puede escribir mejor desde la serenidad que te da el paso del tiempo.
Llegué eufórico de Alcalá. Todo lo que me había imaginado se cumplió y además con creces. Nada más salir de Mallorca hacia Madrid tuve la oportunidad de conocer a Gustavo (LtGoose en la BSK), un tipo genial que además se conoce al dedillo todos los intringulis de los aeropuertos y medios de transporte por ser de Guadalajara y viajar a menudo a Madrid. Así pues, cual Paco Martínez Soria, fui de la mano de Gustavo hasta llegar a Madrid, donde César (yosi en la BSK) se prestó a venirnos a buscar al aeropuerto.

Tras conocer el típico atasco madrileño llegamos al albergue donde se celebraban las CLBSK Sep-2007. Un lugar extraño a primera vista porque si en el exterior te daba la impresión de estar en un polígono, al entrar descubrías un lugar donde el campo, las montañas y los animalicos te saludaban con alegría.
Dejamos nuestros enseres y en poco tiempo ya estábamos jugando. Antes tuve la oportunidad de conocer en persona a la gente de la BSK, en especial al mandamás Wkr con el que llevábamos una amistad messengera de unos cinco años. La hora previa a la cena del viernes fue para abrir boca con un Thurn & Taxis.
Una vez acabada la cena (salchichas y puré de patatas) comenzó lo que ya se puede denominar la orgía lúdica. Wkr me marcó estrechamente y sin darme cuenta, ya estaba yo sentado junto a el y Juanjo (Junjo en la BSK) probando las pirámides. Les tenía ganas y la verdad que me sorprendieron muy gratamente. Zendo, Homeworlds, Ice Towers, Mundialito,… todos ellos me parecieron tener un gran nivel, superando a muchos juegos más comerciales.

La noche avanzaba demasiado rápido, ya sabéis, cuando te lo pasas bien el tiempo corre que se las pela. El siguiente paso fue para el Ricochet Robots, un juego al que nunca me había hecho demasiada gracia jugar pero que, cosas del destino, me lo pasé en grande en esa partida. Mis contrincantes fueron Wkr, Junjo y Joaquín. Tras un comienzo decepcionante por mi parte, al final todo se decidió en la última ronda de juego, que ganó Junjo por los pelos, tras estar todos empatados a cuatro puntos.
Las Convivencias, además de para jugar, sirvieron para hablar con “viejos” conocidos de la BSK. Después del Ricochet Robots me dediqué a pasear por las mesas y saludar a aquellos foreros a los que más conocía hasta el momento de forma virtual.
Pero, hete aquí que apareció Anaskela con un juego de pinta cutre, Old Town. Wkr me dijo que le gustaba mucho así que decidimos probarlo. Por lo que pude apreciar, Anaskela es un coleccionista de juegos “no habituales” y si todos son como el Old Town, su colección tiene que ser la hostia en verso. En Old Town hacemos el papel de arqueólogos que intentamos reconstruir una vieja ciudad del Lejano Oeste. Con un sistema de cartas y comiéndonos mucho el coco se va formando el tablero con los principales edificios de la ciudad. Es un sistema parecido al Sudoku y la verdad que tras una confusión bastante grande al inicio, al llegar la mitad de la primera partida te das cuenta de como funciona todo. Me arrepiento de no haber jugado una segunda partida el domingo antes de acabar las convivencias.

Así acabo la corta jornada del viernes. Todavía quedaba el sábado y el domingo por delante. Pero eso ya es otra historia…
